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domingo, 9 de octubre de 2011

voces contemporaneas

Voces contemporáneas:




Poetas


Fecha y lugar de nacimiento: 3 de julio de 1948, en la ciudad de Buenos Aires.
Nombre real: Ernesto Rubén Spector
ace más de treinta años que canta tangos profesionalmente. Debutó en el año 1972, en el programa televisivo "Grandes Valores del Tango".

Estudió canto y vocalización con los profesores Mabel Moreno y Monica Galli. También tomó clases de teatro con el profesor Isidro Fernán Valdés, de locución con Hernán Rapela y de guitarra con el profesor Luis Pinto.

Actuó en importantes escenarios tangueros: El Nacional (1975), Trasnochando (1978), Almatango (2000-2003), La Casa del Tango (2002), El Duende del Tango (2004), entre otros.

Realizó varias giras por el interior de la provincia de Buenos Aires, entre 1974 y 1994, actuando en Campana, San Pedro, Pergamino, 25 de Mayo y en otros lugares del país.

En el 2004 editó su primer disco compacto, al que tituló "Del Abasto", en homenaje al barrio donde vive, acompañado por las guitarras de Paco Peñalva.

Es activo participante de nuestro foro "La Mesa del Café".


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Fecha y lugar de nacimiento: El 11/11/1947, en San Lorenzo, provincia de Santa Fe.
omienza a cantar tangos, en 1965, en la emisora radial L.T. 8 de Rosario, frecuentemente acompañado por un consagrado bandoneonista de la ciudad de Rosario, Antonio Ríos.

En 1968 gana un concurso que le posibilita representar a la provincia de Santa Fe en el Festival de Tango de la Falda.

Es invitado por Canal 9, en 1969, a participar en el gran concurso del programa "Grandes Valores de hoy y de siempre", donde resulta finalista junto a Raúl Funes y el "Chino" Carlos Reyes, entre otros.

Al radicarse en Buenos Aires se instala en el popular barrio de San Telmo, y no hay boliche nocturno que no haya vibrado con el acento de su voz. Muchas veces acompañado por el bandoneonista Eduardo "Chino" Corti.

Llega al disco acompañado por la orquesta de Ricardo Martínez para el sello Diapasón. Entre sus últimas graba acompañado por el conjunto "Ciudad Trío" y en una producción de Jorge Fernández "Jorfer" que se tituló "Poker de tango" donde, entre otros, canta el tango de Jorfer con letra de Martina Iñíguez "Bailar el tango con vos".


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Nombre completo: Agustín Félix Gutiérrez
Fecha y lugar de nacimiento: 24 de abril de 1943 en la ciudad de Buenos Aires (Barrio de Palermo).
n 1962 enfrenta, por primera vez, al gran público en el recordado programa "La Campana de Cristal" que conducía en Augusto Bonardo el viejo canal 7 de televisión. Esa experiencia lo llevó a compartir cartel en importantes escenarios porteños, con figuras de la talla Floreal Ruiz, Héctor Mauré, Jorge Durán, Alberto Morán, Jorge Valdez, Chola Luna, entre otros.

En 1964, el maestro Leopoldo Federico realiza, en Radio Splendid, un concurso para incorporar a su orquesta un vocalista en reemplazo del recientemente fallecido, Julio Sosa. Entre 800 participantes, es Ayala el elegido para ocupar esa vacante, debutando el 1 de Marzo de 1965 en la ciudad de Baradero, provincia de Buenos Aires, con gran éxito.

Realiza con esta orquesta sus primeras grabaciones en 1965, con los temas: "Cuando me entrés a fallar" (de José M. Aguilar y Celedonio Flores), "Cuatro novios" (de Alfredo Gobbi, V. Vergara y R. Salinas) y "Desconocidos" (de Luis Stazo y Federico Silva). Permanece con Leopoldo Federico hasta el año 1968.

Es convocado por Nicolás Mancera al programa de televisión "Sábados Circulares" de canal 13, en el cual comienza su trayectoria como solista.

Se destaca en la noche de Buenos Aires, actuando en los escenarios más importantes: Caño 14, Michelangelo, Patio de Tango, La Querencia y muchos otros.

Integró el elenco del programa "Grandes valores del tango", de Canal 9, durante más de 20 años.

Efectúa giras por Colombia, Perú y también Japón y todo nuestro país.

Actúa acompañado por los más grandes maestros: Atilio Stampone, Walter Ríos, Alberto Di Paulo y el Sexteto Tango.

Filma la película "Gatica, el Mono", escrita y dirigida por Leonardo Favio, donde hace una muy buena versión de "Quiero verte una vez más" (de Mario Canaro y José María Contursi).

En 1997 graba un nuevo disco compacto, con el acompañamiento de Alberto Di Paulo, titulado "Nostalgias".


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Cantor
(13 de septiembre de 1937)
Nombre verdadero: Domingo Alberto Piluso
Sobrenombre: Tito
n artista de barrio y la magia de Internet

Nació en Buenos Aires, en el barrio de Parque de lo Patricios, en la calle Aconquija, casi pasaje Los Telares, frente a la cancha del Club Piraña. Su papá, Alberto Piluso era italiano nacido en Calabria y de oficio tornero. Su mamá, Rosa Turano, era argentina hija de madre calabresa y padre criollo.

En esa casa donde se crió Tito —apodo que le puso la partera cuando nació—, vivía también su tío Romeo Piluso, que era músico, flautista del Teatro Colón e integrante de la orquesta de Adolfo Pérez “Pocholo”. Además, participó en el musical “El patio de La Morocha” con Aníbal Troilo y estuvo en otras formaciones importantes: Mariano Mores y el conjunto Tubatango, entre otras.

De muy niño, Tito fue adquiriendo su amor por el tango en el patio de su casa, cuando presenciaba los ensayos de su tío, entre bandoneones y guitarras.

Y así comenzó a cantar —en las fiestas familiares—, tangos y su otro gran amor, las canzonettas. Otro tío suyo, Olindo Piluso, amenizaba con su voz esas reuniones, interpretando canzonettas napolitanas.

Estudió piano y música en un conservatorio de su barrio, en Deán Funes y Caseros, con la profesora Sara Rubio de Bono. Participó en varios conciertos en el Teatro Catalán de Buenos Aires, donde se destacó por su simpatía y habilidad para enfrentar al público. Lograba un entusiasmo tal, que la gente le pedía repetir sus interpretaciones y además, era mencionado en las publicaciones de la entidad y en alguno que otro diario de la época.

No es ni fue un pianista destacado, pero se acompañaba en algunos tangos, gracias a su oído musical, tal cual lo hiciera su padre cuando cantaba o acompañaba a su hermano en el bandoneón.

En 1950, la familia se mudó al barrio de Boedo. A partir de los 13 años, ya terminada la escuela primaria, ingresó en el colegio industrial Nº 5 Fray Luis Beltrán de Barracas, donde se recibió de técnico mecánico.

En esos años, Tito cantó siempre para sí mismo y para los amigos. A mediados de la década del 60, fue a estudiar con el maestro Eduardo Bonessi con quien estuvo poco tiempo.

Luego, continuó con el tenor Ricardo Domínguez quien descubrió su timbre de tenor lírico y le sugirió que, después de estudiar con él, fuera a la escuela del Teatro Colón para ser un tenor profesional. Muy a pesar del maestro, Tito le confesó que prefería cantar tangos.

Un día, otro alumno de Domínguez, nada menos que Enzo Valentino, escuchó a Bardi y sorprendido le preguntó si tenía alguna grabación. Al poco tiempo, este le alcanzó una cinta casera que Enzo hizo llegar a Osvado Amura, representante de Alfredo De Angelis quien, a su vez, acercó la misma a la Odeon.

Así nació su contrato con esa empresa, para la que grabó cuatro temas, todos con guitarras: "Una lágrima", "Piedad", "Malevaje" y el vals "Riojana mía" de Ambrosio Río (1969). En aquel entonces Tito trabajaba en la tornería de su padre en Villa Soldati.

Lamentablemente, motivos de salud sumados a su falta de experiencia en un medio muy competitivo, lo decidieron a abandonar su carrera en 1970, pero siguió estudiando canto.

En 1980, retoma su vocación, su voz había madurado y estaba en la mejor edad para cantar. Empezó a hacerlo en la Peña El Organito que administraban Rubén Pesce y Raúl Lafuente, y también en La Bodega del Café Tortoni, donde estuvo varios años.

Se presentó en radios con acompañamiento de guitarras, entre las que podemos nombrar las de: Lorenzo Ranieri, José Francisco Savignano, Atilio Eduardo Pascale, Jorge Scigliano, Jorge Juárez y Tito Douzón, todo ellos guitarristas de arrabal, gardelianos hasta la médula y con quienes grabó, tanto en estudios como en forma casera.

En abril de 1983, retornó a un estudio de grabación para participar en un longplay con obras de Argentino Gutiérrez, con dos temas: el tango "Sueño gardeliano" y el vals "Las notas de mi canto", ambas de Gutiérrez, la última, con la colaboración de Ticchol; el acompañamiento a cargo de las guitarras de Scigliano, Juárez y Pedro Fazzari.

Es interesante consignar que grabó mucho en su casa —hasta 1996—, con un excelente equipo profesional, en cassettes de cromo, en los que acumuló un invalorable material. Siempre con las eximias guitarras de sus dos grandes amigos, Juárez y Scigliano, hasta la muerte de este último, quien fue remplazado por Carlos Loiza Gulla. En el año 2000, realizó cuatro videos para el canal Solo Tango y después, dejó el canto definitivamente.

A partir del 2006, gracias a las enseñanzas de su primo, el pianista Daniel Vicente Turano —artista argentino radicado en Suecia— y su propia iniciativa personal, Bardi aprendió computación y, de ese modo, convirtió aquellas grabaciones caseras en archivos digitalizados.

Luego, sus amigos, al comprobar los excelentes resultados, le aconsejaron que registrara sus temas en un sitio web y así, las interpretaciones de Bardi se reprodujeron por casi todo el mundo superando el anonimato del cantor. Como si fuera poco, aquellos cuatro videos del cable, fueron calificados con 5 estrellas en Youtube.

Es notable y curioso al mismo tiempo, como un material que pudo haberse perdido para siempre, gracias al impresionante fenómeno de Internet pudo salvarse y, de ese modo, un modesto pero talentoso artista de barrio logró transformarse en una estrella internacional.

El tango en el Brasil

  
l Brasil acompaña a la evolución del tango, en todas sus manifestaciones, con el mismo interés y admiración de todos los países latinoamericanos. Aún después de 1960, con el advenimiento del rock and roll y, principalmente por eso, el arraigado interés del brasileño aumentó de manera considerable, notablemente en aquellos que aprendieron a admirar la impecable presentación del ritmo porteño, su melodía, su poesía, su danza y sus intérpretes.
Podemos afirmar, con absoluta convicción, que ante el anuncio de un espectáculo tanguero y el de una banda de rock (incluso las más famosas), en cualquier ciudad brasileña importante, el primero producirá un efecto más trascendente, convocando a un público fiel y seguidor, honrando y aplaudiendo a los que preservan las raíces plantadas por VilloldoArolasMendizábal y decenas de otros precursores.
El brasileño, admirador del tango, sigue "descubriendo novedades" que no veía ni escuchaba en las décadas del 40 y 50, del reciente siglo pasado. Incluso en el extremo sur brasileño, donde la identidad con los países del Plata es más íntima y fuerte, nos acostumbramos, en aquel lapso de veinte años conocido como la "era de oro del tango", a aplaudir a Hugo Del CarrilAlberto Castillo, entre los cantores. Las orquestas más conocidas se limitaban a Francisco Canaro (y el Quinteto Pirincho) -que lideraba holgadamente-, Aníbal Troilo, Trío Ciriaco Ortiz y muy poco de Julio De CaroOsvaldo FresedoRodolfo BiagiMiguel CalóJuan de Dios Filiberto y Alfredo de Angelis.
No eran difundidos otros tantos valores, ya que los citados habían estado por aquí, en giras o a través de los pocos discos de pasta (78 rpm) que se encontraban, eventualmente, en las exiguas discotecas de las pequeñas emisoras de radios y servicios de propaladoras de la época.
Maestros y orquestas, cantores, poetas y arregladores de valor admirable, permanecían lejos del alcance de los tangueros brasileños. Recién a partir de los 60, pudimos conocer las bellas ejecuciones de Ángel D'AgostinoFrancisco RotundoOsvaldo PuglieseArmando Pontier y otros de la misma línea y categoría.
De la misma manera, cantores como Ángel VargasEnrique CamposNelly VázquezAlberto MarinoAlberto PodestáFloreal Ruiz, hasta el gran Edmundo Rivero, entre otros, despuntaron después de 1960, cuando la nostalgia tanguera hizo que los aficionados buscaran las remasterizaciones, gracias a las que se recuperó la memoria del tango en toda su plenitud, en los días actuales.
Se conocía, sí, a Libertad LamarqueImperio Argentina, en grabaciones solistas, así como Alberto Arenas, Enrique Lucero, Mario Alonso, CharloErnesto FamáNelly Omar y Ángel Ramos (todos pasaron por la orquesta de Canaro, cuyas visitas al Brasil eran frecuentes); y los ya citados GardelCastillo y Del Carril. Las etiquetas de los discos, en su mayoría, sólo mencionaban a las orquestas y autores. El cantor (o el estribillista) quedaba olvidado o en un segundo plano.
Un historiador calificó a Canaro y su relación con el Brasil: «Francisco Canaro formó y dirigió la que fue, y aún es, en la historia del tango y de los demás ritmos del Plata, la más famosa y celebrada orquesta». En cuanto a la unanimidad actual, contradecimos al historiador, sin embargo, en lo que se refiere a las décadas del 40 y 50, coincidimos con él.
Obsérvese, también, que esos astros del tango participaban frecuentemente de películas sonoras; de allí, la admiración de los aficionados al tango (que tenían como principal diversión las pantallas de los cines). Los poetas más comentados eran, de lejos, Discépolo y Alfredo Le Pera.
Francisco Alves
Los orígenes del tango en el Brasil son coetáneos al desarrollo del género en el Plata. Grandes compositores de finales del siglo XIX compusieron tangos, que trascendieron: Chiquingha Gonzaga, Zequinha de Abreu y más acá en el tiempo Ernesto Nazareth.
En la primera década del siglo XX ya se verifican grabaciones de tangos creados e interpretados por artistas brasileños. Más adelante, ya en la década del '20, algunos cantores de fama nacional adhirieron al tango incluyéndolo en sus repertorios. Uno de los precursores fue Francisco Alves, conocido como el "Rey de la voz", quien tenía un notable programa en la principal emisora radial brasileña de la época, Radio Nacional de Río de Janeiro, en el horario central dominical del mediodía.
Dalva de Oliveira
Surgía, entonces, Eladir Porto, cuyas grabaciones son hoy rarísimas. Fue la preferida en los eventos del Palacio do Catete (palacio presidencial), en la primera época del Presidente Getúlio Vargas (1930 - 1945). A ella le siguió Dalva de Oliveira que, después de su alejamiento del "Trío de Ouro" (Trío de oro), de Herivelto Martins -su marido-, del que se separó, pasó a ser solista, alcanzando lugares envidiables en las encuestas. Dueña de una voz privilegiada -ya que alcanzaba tonos muy elevados-, llegó a grabar con Francisco Canaro, en Río de Janeiro, tangos famosos como: "Tristeza marina", "Madreselva" y "Uno".
Otro cantor -cuya carrera se centraba en los éxitos carnavaleros- y que grabó, sin embargo, muchos tangos, fue Albertinho Fortuna. Entre sus mejores grabaciones están: "El día que me quieras", "Nostalgias", "Y todavía te quiero", "La cumparsita", "Mentira", "Cuesta abajo", "Garúa" y "Sus ojos se cerraron", entre otros, todos en versiones en portugués. Carlos José, quien prefería las músicas portuguesas, contribuyó con algunos tangos.
Nelson Gonçalves
Los poetas brasileños que se dedicaron a hacer versiones de los más famosos tangos argentinos y uruguayos, fueron: David Nasser, Haroldo Barbosa, Juracy Camargo, Maestro Ghiarone e Adelino Moreira. Este último, compositor inspirado y compañero del cantor Nelson Gonçalves, hizo para este versiones inolvidables y compuso tangos brasileños. De las versiones más conocidas, podemos citar: "Nostalgias", "Confissão" ("Confesión"), "Inveja" ("Envidia"), "Voltou uma noite" ("Volvió una noche"), "Triste abandono" ("Cuesta abajo"), "Sem palavras" ("Sin palabras") y "Amarras".
Gonçalves consagró el tango brasileño "Carlos Gardel", compuesto por Herivelto Martins, en cuya letra -de David Nasser-, cantaba en su final: «...por eso mientras haya un tango triste, un otario, un cabaret y una guitarra, tú vivirás también, Carlos Gardel».
Herivelto Martins
Vive aún, en la ciudad de San Pablo, una de las marcas registradas del tango en el Brasil: Carlos Lombardi; cuya perfección interpretativa fue reconocida en varias oportuniades en la Argentina y el Uruguay.
Lombardi se abocó a la elección de un selecto repertorio de tangos. Sus éxitos más aplaudidos se basan en las interpretaciones de "Sueño azul", "Fueron tres años", "A media luz", "Envidia", "Un tropezón", "Milonga sentimental" (con un excelente arreglo), "Que tarde que has venido", entre otros. Es un cantor completo, con pinta de galán, un don similar a Del Carril o Castillo. Su voz es potente, melodiosa y vibrante, y su poder interpretativo ejemplar.
Carlos Lombardi también realizó arreglos en tango y en versión castellana, de algunos éxitos de la música popular brasileña, como: "La distancia" (de Roberto y Erasmo Carlos, versión de Buddy McCluskey) y "Dime cómo estás" ("Como vai você", de Antônio Marcos, en versión de María Losov).
Un maestro que merece especial mención en este artículo es José Fernandes, pues, además de formar su propia orquesta típica, fundó y mantuvo, mientras vivió, dos casas de tango (en San Pablo y Río de Janeiro), en las que era muy difícil conseguir lugar.

Con nuevo y prometedor impulso, traído por la nostalgia de melodías efectivamente inspiradas, con historia y tradición, los brasileños adhieren, cada vez en mayor número, al tango. Ciudades como Porto Alegre, Florianópolis, Curitiba, San Pablo y Río de Janeiro, disponen en la actualidad de ambientes eminentemente tangueros. Además, sus casas de espectáculos y teatros siempre se llenan cuando se anuncian: "Uma noite em Buenos Aires", con Podestá, Buono, Sandra Luna, Nora Rocca y otros; o Antônio Magallanes, su conjunto y bailarines, o el siempre presente Raúl Bordale, que difundó el tango durante muchos años en Europa, hoy afincado definitivamente en San Pablo, brillando en el espectáculo "Esta noche... Tango!", acompañado por el bandoneonista César Cantero y sus Milongueros del 40, Roberto Abitante (piano), y otro cantor, Carlos Esteves, además de los bailarines Eduara y el Cuerpo de Baile 4x2, formado en el Brasil. Otra figura que actúa frecuentemente en programas de televisión en São Paulo es el cantor argentino Alberto Cabañas.
Destacamos, además, el trabajo de una excelente intérprete tanguera argentina, radicada desde hace muchos años en el Brasil: Mariana Avena. Con varios CDs editados, fundó una academia en Santos, ciudad en la que reside, y otra en São Paulo.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Elías Alippi

Elías Alippi
(20 de enero de 1883 - 3 de mayo de 1942)
Nombre completo: Alippi, Elías Isaac
Autor y actor
e lo recuerda como uno de los mejores artistas del teatro rioplatense, al que sumaba sus grandes cualidades de bailarín de tangos puestas de manifiesto en todos los escenarios.

Debutó en las tablas en 1903 con la compañía de Jerónimo Podestá en el teatro "Comedia".

Tuvo después la propia formando rubro con Francisco Ducasse, José González Castillo y Enrique Muiño, entre otros; el titulado Muiño-Alippi es el que el público no olvida, es el que siempre se recuerda cuando se habla del buen teatro argentino.

Como autor se dio a conocer con el sainete "Fresco el Andarín" escrito en colaboración con Augusto Garrido. Produjo muchas piezas más, de las cuales recordamos "El Indio Rubio"; "El Dolor Ajeno", con José de Lara; "¡Viva la República!", con Maroni y Sanromá; "Hay que hacer algo por la revista" con Maroni y Alberti; "¡No se jubile don Pancho!", "Mi mujer quiere casarse", "El conventillo de las catorce provincias", "El cantar de los tangos", "La borrachera del tango", "Tarantini y Cía", con Antonio Botta; "Sos bueno vos también", con Folco Testena; "Con esta...sí", "Atención al fogonazo", "Hasta el San Martín no para", con Pascual Contursi, "Telones y Bambalinas", "Del tango al Charleston", etc.

Aportó a la cinematografía argentina su gran talento en "Cadetes de San Martín", la primera en 1936, "Viento Norte", "Así es la Vida", en las tres formando el famoso rubro Muiño—Alippi; "El mejor papá del Mundo"; "Medio Millón por una mujer", con Eva Franco y "Callejón sin salida", con Maruja Gil Quesada. Estas son sus películas.

Fue uno de los amigos mejores que tuvo Carlos Gardel, y por ende el dúo Gardel-Razzano.

A la muerte del gran cantor, recordándolo dijo cierta vez: "Conocí a Carlos en un camarín del teatro "Nacional" por 1907 ó 1908, en noches de bohemia. Era ya un muchacho simpático que llevaba su sonrisa en la boca con algo de ostentación; daba la sensación de que estaba derrochando siempre alegría. Por 1913 yo tenía compañía con Ducasse en el mismo "Nacional". Una noche fuimos al "Armenonville" donde cantaban Gardel y Razzano y los contratamos a $ 20.00 por noche. ¡Eran tiempos heroicos! Tiempo después por 1915 fuimos al Brasil, fracasamos y volvimos sin plata, pero Gardel dejó gratos recuerdos".

Recordemos que al regreso del Brasil, formó la "Compañía Tradicionista Argentina" que con la dirección de José González Castillo representó en el teatro "San Martín", a fines de 1915, "Juan Moreira", "Santos Vega" y "Martín Fierro" con el aporte del dúo Gardel—Razzano y sus canciones.

En esas representaciones intervinieron hombres a quienes mucho le debe la canción popular argentina: Carlos Gardel, José Razzano, José González Castillo, Arturo de Bassi, Juan Sarcione, José Ricardo, Horacio Pettorossi, Amaro Giura, Francisco Martino, los hermanos Navarrine, D'Angelo, y el mismo Alippi que escribió varios tangos.

Después de una de aquellas funciones Gardel casi perece en el "Palais de Glace", en un altercado por defenderlo; Razzano recordó para la revista "Cine Argentino" así ese triste hecho: "Una noche, al salir del "San Martín", después de la función, reunidos en la esquina de Esmeralda y Sarmiento, donde estábamos Alippi, Morganti, Abelenda, Alfredo Deferrari (que con Ernesto Laurent fueron los grandes amigos de Gardel), éste y yo, se propuso ir al "Palais de Glace", que era entonces muy concurrido por patotas de jóvenes bulliciosos. Deferrari se solidarizó con mi negativa de ir allí, pues preferíamos el "Armenonville", donde no se producían tantas peleas.

No obstante nuestra posición, allá se fueron ellos, y Deferrari y yo nos quedamos para ir al café de Rincón y Rivadavia, punto clásico de reunión de nuestro grupo. Al salir los muchachos del "Palais de Glace", Alippi saludó a un núcleo de jóvenes, quienes le negaron el saludo, y, a raíz de esto, se inició un incidente que se resolvió con un desafío a pelear, prestamente aceptado por ambos bandos. Salieron del "Palais de Glace" a una plazoleta de la avenida Alvear; los desafiantes primero y Gardel y sus amigos después. Al llegar al sitio indicado, el primero en bajar fue Carlos, siendo recibido con un balazo que le tocó el pulmón, poniendo en serio peligro su vida, pues estuvo durante cuarenta días entre la vida y la muerte. La bala aquella no le pudo ser extraída jamás, llevándola Gardel durante toda su vida".

Fue la madrugada del 11 de diciembre de 1915, día que Gardel cumplía 25 años de edad.

Alippi nació en Buenos Aires el 20 de enero de 1883 y allí falleció el 3 de mayo de 1942.

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